Relatos eróticos del Sr. Lamedor Posts

4 Agosto, 2017 / / masturbación

– Me corro, profe – Susurró lo más bajo que pudo. – No puedo más, me corro.

Mi mano me metió por debajo de su falda y agarró con fuerza uno de sus glúteos mientras con la otra la acercaba a mí. Apreté su cintura contra la mía, y mi polla que ya abultaba en el pantalón rozó la zona de su entrepierna. Podía notar el calor a través de la ropa y me puso muy caliente. Ella se agarró a mi cuello y me abrazó fuertemente mientras movía sus caderas para hacer más fuerte el orgasmo y rozarse más contra mi polla.

27 Junio, 2016 / / Cunnilingus

Tenía unas caderas anchísimas, con unas curvas que imitaban a las de un reloj de arena. A veces parecía que tenía un corsé puesto. Eso siempre le había acomplejado, pero para mí eran preciosas y perfectas. Ese culo redondo tenía que ser una pasada a cuatro patas y rebotando contra mi polla… y sí, estos eran los pensamientos que tenía. Era raro que no me masturbase pensando en ella cada día de los que estaba allí, sabiendo que se encontraba en la habitación de al lado. Más de una vez había pensado en ir a follármela o a hacerle alguna guarrada de las mías, pero venían los remordimientos de ser familia y enseguida lo descartaba.

24 Junio, 2016 / / Cunnilingus

Como ya os he contado en algún relato anterior, he estado mucho tiempo metido en la comunidad de una iglesia. Sectas a mi forma de ver. Hay gente buena, y gente mala, como en todos los rincones del mundo. Reconozco que la mayoría de las reglas éticas que promulgan son buenas, como cualquier ética normal y cabal de la sociedad, pero hay puntos, como en la sexualidad, donde dan un paso al infierno, y claro, con 18 o 19 años que te digan que solo puedes follar en el matrimonio y con las hormonas revolucionadas, pues como que no.